FORMANDO TRENES

Los andenes de la estación de Villafranca Término me permiten formar pequeños expresos y directos de ocho o nueve coches como máximo. Son composiciones que pretendiendo ser lo más realistas posibles de acuerdo a la época, sin embargo discurren por unos recorridos imaginarios que tienen un cierto paralelismo con líneas del Norte y de MZA u Oeste. Licencias que pueden permitirse legalmente en el modelismo de atmósfera.


En la entrada de hoy presento un Tren Directo por mi vía del Noroeste compuesto por una 7200 y varios coches. Lo acompaño de un vídeo con las maniobras correspondientes a su composición.

COCHES DE VIAJEROS DE LA DRG (I)

Alguno de mis seguidores me ha comentado que estaba empezando a hacer una maqueta de la DRG. Como es una de las épocas del ferrocarril que más me gusta por diversos motivos y es muy fácil adquirir buenas piezas a escala H0, voy a facilitar a los que empiezan algunos modelos que considero imprescindibles para desarrollar un modelismo acorde a la época y la explotación.


Los vehículos de pasajeros de la DRG se componían básicamente de cinco tipos diferenciados de coches. Unos provenían de las antiguas compañías de los lander, otros eran coches que se diseñaron ya desde la propia DRG, los coches standard, los coches de lujo del Rheingold, los coches aerodinámicos de los trenes tipo Henschel Wegmann y similares y, por último, los coches camas y restaurantes de la MITROPA.


Voy a comenzar por los coches de las llamadas series standard que se agrupan en seis grupos. En cada una de las series muestro el que, a mi criterio, corresponde con mayor exactitud al modelo original. 

CIEN FOTOGRAFÍAS: LA CUADRAGÉSIMO OCTAVA


El Thermal Express en uno de los regates de entrada a la estación de St. Sauves con su composición canónica de dos DEV AO de primera clase y un furgón. La excelente reproducción de la 141TA de Modelbex con sus calentadores ACFI cortos y los coches de REE Models se merecen un poco de humo y vapor mejor que el que me ha salido. Espero que me perdonen.

LA HBF DE STEINBERG: RETOQUES DE ATMÓSFERA (I)

La Estación Término de Steinberg ha formado parte de mi maqueta de la DRG desde el principio. Aunque ha pasado por fases de reforma en función de actualizaciones de material, la primera, que acometí hace ya algún tiempo, fue cambiar toda la catenaria de Marklin, muy de juguete, por una más moderna y estética de Veismann (Recuerdo traer de Berlín, postes, hilos y lo más importante, el libro de tendidos que, lógicamente, aquí era tan desconocido casi como la marca) pero han pasado los años y comparándola  con mi maqueta española se veía antigua. Era hora, por tanto, de que pasara por una remodelación de paisajismo.



UN TERCERA CON SÍNDROME DE STENDHAL

Henry Beyle, maravillado ante el exceso de belleza de las obras de arte y monumentos de Italia, sufrió tal cantidad de  ahogo y angustia  que  dio origen a una nueva enfermedad que acabó siendo conocida como el Síndrome de Stendhal, su seudónimo como escritor. Siempre lo había achacado a un exceso de amaneramiento mezclado con una hipersensibilidad más propia de la época que otra cosa. Es cierto que la belleza de determinadas obras de arte me impresiona y conmueve ya que siempre tengo una cierta obsesión con la estética, pero no hasta el extremo de sentir el famoso síndrome. Como en tantas otras cosas, estaba equivocado.


A veces, algunas veces, el pintor consigue el clímax de lo imposible y logra transmitir eso que confiábamos ver, pero nunca esperábamos ver. Esa contemplación de lo imposible que nos deja perplejos y sin palabras. Os lo digo yo, que he visto dos veces a una diosa y he sobrevivido.