Nunca he ocultado que el diseño de maquetas ferroviarias es una de mis aficiones favoritas. Nada más interesante que encontrar un trazado perfecto que se adapte al ferrocarril que queremos imitar.
Las grandes maquetas americanas, enormes, bestialmente americanas, son, sin duda, una fuente de aprendizaje para realizar paisajes, detalles, construcciones de todo tipo y generar una verosimilitud muy próxima a la realidad. Gozan de la ventaja de la gran superficie disponible y de unos aficionados de excelente mano en cualquiera de las actividades necesarias para su realización. En el lado contrario, los británicos dan lecciones de veracidad con unas maquetas de tamaño reducido y una capacidad de reproducir cualquier tipo de pormenor que podamos comprobar que existe en la realidad.
Creo que, entre todas las maquetas que he visto, las más geniales casi siempre han sido británicas, porque para ellos una maqueta es un escenario. Quede ahí, como ejemplo, la simple conversión de un óvalo de vía única en una exquisita estación que, ademas de permitir maniobras varias, consigue hacer desaparecer el tren delante de tus ojos. Un trazado tan sencillo que parece impensable. The Ffarquhar branch, de 1,50 m. x 1,00 m.
Entre Kassel y Hannover podemos encontrar una línea ferroviaria que une Holzminden con Kreiensen. Holzminden fué hace años un punto importante con un par de rotondas para locomotoras de vapor. Hoy día solo queda una vía con sobrepaso. Por ella circulaba en los años 50 un Express, el 3043/3044 que unía ambas poblaciones y atravesaba otra, Stadtoldendorf, una estación de paso con varias vías para carga de madera, de la que no tengo constancia que el Express realizara parada.
Hay dos posibilidades para la composición de este tren. Ambas son muy sencillas.
BR 01 + Ghs + Pw4ü + BC4üymg-51
Partiendo de ese trazado ideal del óvalo británico (No medio circulo de vías a cada lado unidos por vías rectas, sino un óvalo) incorporemos la estación de Stadtoldendorf, andenes y unas vías de carga. Busquemos un paisaje adecuado con muchos árboles. Que sean grandes, gastemos dinero en eso. Rompamos la perspectiva con el paso a nivel, una caseta, un puente. Compremos buen material, de calidad. Mejor poco y bueno que mucho y malo. Que los trenes desaparezcan es esencial. Con un tablero de 2,44 x1,22 ya sería tremendo. Dos expresos y trenes madereros para hacer maniobras. Cabe en cualquier sitio y no va a arruinar la economía familiar.