Como complemento a la entrada del día 9 de julio referente a los trenes sobre neumáticos he encontrado este vídeo del proceso de fabricación.
CUANDO EL PLÁSTICO COMPITE CON EL LATÓN
Hace unos meses compré una 141 TA de Modelbex, una excelente locomotora que necesitaba para mi proyecto del Macizo Central francés. Nada más recibirla me arrepentí de no haber comprado otra más y cuando quise reaccionar ya se había agotado el modelo que quería. En el catalogo de Hornby-Jouef aparecía anunciada una 141TA, pero eso era antes de la debacle de la firma. Pensé que no sería fácil que la produjeran a corto plazo, pero me equivoqué, cosa de la que me alegro porque hace unos días ha aparecido en el mercado y debo decir que, visualmente, es sencillamente espectacular.
Se presenta el modelo en varias versiones desde las PO clásicas hasta las SNCF con calentadores y faros eléctricos, de distintos depósitos. La que yo he elegido también es el del depósito de Ussel, pero esta vez he preferido una de las locomotoras de color negro, con calentadores ACFI largos y faroles de petróleo para diferenciarla del modelo de Modelbex, verde, con calentadores cortos y lámparas eléctricas.
La locomotora de Jouef presenta una calidad de grabado, detalles y filigranas de piezas que, aunque de plástico, no la hace desmerecer de la de latón. Piezas finas de metal para las escalerillas delanteras y bieleta sobre la rueda derecha del tercer eje, son alguno de los detalles a tener en cuenta a la hora de valorar el modelo. Si la mecánica está a la misma altura que el molde, espero que así sea, dispondré de una locomotora de muy buena calidad a un precio asequible, aunque, evidentemente, no es un modelo de latón con todo lo que eso conlleva en motorización, peso, solidez, etc.
Con algunos retoques de pintura, sobre todo en la distribución, en la que las piezas plásticas "cantan" demasiado y añadiendo carbón, obtenemos un modelo con un carácter muy ferroviario.
¿Podría ser el inicio de modelos de calidad de Hornby extensibles a Electrotren?. Ojalá.
CIEN FOTOGRAFÍAS: LA DECIMOSEXTA
En alguna ocasión he tenido la oportunidad de viajar a Puigcerdá en tren, y debo decir que recientemente disfruté del viaje, compartiendo embutido de la zona y pan con otro viajero que tuvo la amabilidad de invitarme, de modo que casi era una obligación recomponer en escala esos trenes de los que estuvimos hablando. Composiciones de dos o tres coches, como máximo, incluyendo el furgón. Nada que ver con los automotores eléctricos actuales.
ACTUALIZACIÓN DE ATMÓSFERA FERROVIARIA
El día 11 de junio de este año colgaba en este blog un comentario sobre los cuadros impresionistas con atmósfera ferroviaria que pueden, o mejor, podían verse en el Museo de Orsay de París. Digo bien, podían verse, porque hace unos días haciendo mi tradicional visita al Museo no los he podido encontrar ni han sabido darme explicación de su ausencia.
Por más vueltas que di, solamente pude encontrar dos cuadros con temática ferroviaria, ambos del consabido Monet, "Vista interior de la estación de Saint Lazare: la línea de Auteuil" y "El puente de ferrocarril".
La frustración de no poder contemplar los muelles de Cardiff, como esperaba, me hizo perder los estribos y tirar de móvil, algo inusual en mí, para sacar esta fotografía del puente de Monet, que no es otro que el de Argentuil.
Así que, queridos amigos, no os molesteis en buscar los cuadros de Walden, y disculparme si alguno los ha buscado y, como yo, ha fracasado en el intento.
Solo puedo decir como Galileo, "y sin embargo estaban".
La frustración de no poder contemplar los muelles de Cardiff, como esperaba, me hizo perder los estribos y tirar de móvil, algo inusual en mí, para sacar esta fotografía del puente de Monet, que no es otro que el de Argentuil.
Así que, queridos amigos, no os molesteis en buscar los cuadros de Walden, y disculparme si alguno los ha buscado y, como yo, ha fracasado en el intento.
Solo puedo decir como Galileo, "y sin embargo estaban".
LA LÍNEA D'AUTEUIL: DEL TREN AL RESTAURANTE
París, las 9:00 horas, hace un día de sol, XVI arrondissement, apetece desayunar en una terraza, sin dudar, al Flandrin. Originalmente un café tabac brasserie instalado desde 1932 en el edificio de la Gare Henri Martin de la Petite Ceinture, hoy día estación de la línea C del RER.
Normalmente, cuando se viaja a París, los aficionados al ferrocarril suelen visitar las grandes estaciones, Nord, Est, Saint- Lazare, Lyon, Montparnasse y Austerlitz. Cada una de ella tiene, o tuvo más bien, su encanto, aunque hoy queden sus interiores inmersos en el estereotipo de la modernidad arquitectónica, si exceptuamos el café del Train Bleu.
Pero existen todavía en París otras estaciones que suelen pasar desapercibidas, bien sea porque han sido incluidas en alguna de las líneas del RER, se han soterrado las vías y no se identifican como tales, o porque han pasado a ser utilizadas para otras actividades al ser desafectadas. Antiguas estaciones de la Petite Ceinture, de la línea de Sceaux, etc. Como estoy en el Flandrin me referiré a la línea d'Auteuil.
La Petite Ceinture de París (El pequeño anillo) rodeó el centro de la ciudad de París en doble vía a partir del año 1869, a lo largo de los bulevares de los Mariscales, y que, en mi opinión, tenía uno de sus recorridos más atractivos en el tramo de la denominada línea d'Auteuil, precisamente en el XVI arrondissement, desde la Gare de l'Avenue Foch (originalmente Gare de l'Avenue du Bois de Boulogne) hasta la Gare d'Auteil. Con la supresión del servicio de viajeros en 1934, la cintura queda reducida al transporte de mercancías y al tránsito de enlace entre estaciones hasta el cierre definitivo en 1990.
La estación de la Avenida Foch fue la más notable de todas, tanto por su aspecto exterior más monumental, como por sus vistas hacia l'Etoile. Estación de Reyes y Embajadores. Hoy perteneciente a la línea C del RER sigue prestando sus servicios como estación.
A partir de aquí se suceden otras dos estaciones que disponen de restaurantes en el interior, la Henri Martin, comentada anteriormente y la de Passy-La Muette, estación desafectada en donde el restaurante La Gare ha recuperado los andenes.
La siguiente estación era el final de trayecto, la Gare d'Auteuil, hoy día reconvertida en brasserie, de la que han desaparecido la práctica totalidad de sus instalaciones, de forma que es casi imposible reconocerla tal y como aparece en la carta postal inferior.
A partir de aquí se suceden otras dos estaciones que disponen de restaurantes en el interior, la Henri Martin, comentada anteriormente y la de Passy-La Muette, estación desafectada en donde el restaurante La Gare ha recuperado los andenes.
La siguiente estación era el final de trayecto, la Gare d'Auteuil, hoy día reconvertida en brasserie, de la que han desaparecido la práctica totalidad de sus instalaciones, de forma que es casi imposible reconocerla tal y como aparece en la carta postal inferior.
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