RECUERDOS DEL TAF



Aunque parezca una barbaridad mis recuerdos de niño sobre los TAF van unidos a las bandejas de comida que se encajaban en los asientos. Sempiternas tortillas, muslitos de pollo y medias botellas de Paternina. Recuerdo el tremendo tufo a comida y tabaco después del "Servicio de restauración" y la sensación de encierro, harto de estar horas sentado sin poderte mover de aquel asiento y pegado a aquella ventanilla que no se podía abrir. Acostumbrado a los compartimentos y pasillos de los coches tradicionales, la cafetería y el coche restaurante, nunca vi con buenos ojos lo de viajar en TAF. Como decía mi abuelo, de segunda y encima con suplemento. Era como un avión, igual de incómodo.


Sin embargo, el TAF es el culpable de que empezara a comprar material de Renfe en escala H0. Cuando lo ví en el escaparate del antiguo Bazar Matey no pude resistirme y, aunque en aquella época no era compatible con mi maqueta ni con mis trenes de la DRG, lo compré. Porque estilo tenía, sobre todo la primera serie, sin los lomos del aire acondicionado que afearon estéticamente al modelo original. Y se quedó esperando el juicio de los justos en una estantería hasta que un buen día...


Aparecieron las Mikado y ya no tuve excusa para renunciar a montar una maqueta de Renfe. Había tenido en mis manos las Bonitas, pero no me entusiasmaron estéticamente y no las compré, las Suizas siempre me parecieron algo así como Metros, pero el TAF, amigos, el TAF siempre fue otra cosa. Compré las Mikado en estado casi de levitación, pero el primero fue el TAF.


No hay comentarios:

Publicar un comentario

Gracias por tus comentarios!