RENFE 1950-1980 (6) 1979

Como escribo estas entradas bastante anticipadamente, espero que para estas fechas el encierro  profiláctico esté llegando a su fin. Para ir completando este ciclo de entradas, hoy presento dos composiciones cortas que he encontrado rebuscando fotografías del año 1979, de esas que a mí me gustan porque además de ser reales son fácilmente reproducibles en escala H0.

La primera es el Ómnibus Valladolid-Ariza 


1800 invertida, 2BB-5000, DGDC 2000 amarillo, Dv 340. Todo el material está disponible entre los fabricantes de siempre. La 1800 y el DGDC de Electrotren, los dos BB-5000 de Tulatón y el Dv de K-tren.


La otra posibilidad es reproducir el Ómnibus Madrid-Valencia, vía Cuenca, también del año 1979. En este caso no veo con claridad cuales son los coches finales pero me da la impresión de que son dos BB-8500 o similares. La composición quedaría mas o menos así:


4021, furgón calderín 2 ejes, BBD.4-5000, BB-5000, 2 BB-8500. La 4000 de Mabar, si no hay otro remedio, el furgón calderín es un arreglo de Lele Contino, los BBD y BB-5000 de Tulatón y los BB-85000 de Electrotren. 


Espero poder equivocarme y que podamos disfrutar de alguna novedad cuando todo esto pase, pero me temo que vamos a tener que funcionar con los productos existentes durante un cierto tiempo. Habrá que pensar en sacar partido a lo que tenemos y disfrutarlo de la mejor manera posible. Ánimo a todos.

ESTACIONES OCULTAS: LAS FIDDLE-YARD

Fotografía Marklin
Hace unos días, Josemi Rodríguez, me comentaba sobre la conveniencia de una entrada dedicada a las estaciones ocultas, las fiddle-yard.

Me parece una buena idea hablar un poco sobre ese tipo concreto de estación porque ayuda a entender otro concepto de jugar a los trenes que no es el de dar vueltas.

Lo que voy a exponer aquí es mi punto de vista personal sobre el modelismo, los modelos y la forma de jugar con los modelos.


Digo jugar porque es lo que se hace. Nunca, en ningún caso, en ninguna maqueta, por grande que sea, se hace otra cosa que jugar a que parezca que pasan y se mueven los trenes como si fueran de verdad.
Pero nunca, nadie, en ningún lugar del mundo, puede hacer que lo hagan como en la realidad. Por mucha precisión en la reproducción, por más que intenten copiar o imitar las formas de explotación y por mucho que digan lo que digan quienes quieran que lo digan, una maqueta ferroviaria no se parece en nada a una explotación real. En nada.
Digo esto, y lo enfatizo mucho, porque es necesario saber en dónde estamos y qué queremos hacer. O qué podemos hacer.

Lo que queremos hacer es reproducir los trenes y sus movimientos de la forma más parecida posible a la realidad. Como se puede entender es imposible reproducir grandes espacios y distancias a una escala visible.

Lo que podemos hacer es reproducir, con una adaptación de escalas, algunos espacios concretos y los movimientos que tienen lugar en ellos.

Esta forma de hacer modelismo, aunque sabida y conocida, no es seguida por demasiados aficionados ya que la mayoría de ellos prefieren otras maneras de poner en práctica sus ideas.

Esta forma de hacer modelismo en espacios reducidos necesita de los fiddle-yard.

¿Qué es un fiddle-yard? La traducción más literal sería el espacio o el patio del violín. Básicamente es un artilugio compuesto por una superficie plana sobre la que se coloca otra que puede girar sobre sí misma un ángulo de 180º. En esta segunda plataforma se sitúan tres vías. Una central recta y dos curvadas, una a cada lado de la recta, de forma que al hacer el giro de 180º la cabeza del tren se invierte de posición. La forma de las dos vías laterales, necesariamente curvadas hacia la vía central recta, asemeja el cuerpo de un violín.

La utilidad de este invento permite invertir la dirección de los trenes en un espacio reducido. Lo que a su vez permite generar movimientos de ida y vuelta sin necesidad de grandes espacios. En maquetas lineales de 60 cm de ancho puede contener una locomotora y un coche perfectamente sin sobresalir. Combinando el fiddle-yard con un haz de tres vías se pueden generar movimientos de trenes de ida y vuelta que se pueden hacer corresponder con los reales en tiempo y forma. Aunque resulta muy apropiado para la reproducción de estaciones término, puede utilizarse para todo tipo de supuestos. Para mí, este es el juego.


A partir de este tipo de Fiddle-yard primigenio, se han inventado otros que, sin necesidad de hacer ese giro de 180º, invierten las locomotoras pasándolas de cabeza a cola y viceversa, o por medio de mecanismos más o menos complejos, desde los elevadores a las casetes, se añaden composiciones completas.

Hay una infinidad de posibilidades para utilizarlo en función del espacio disponible o de la idea de la maqueta representada.
Elevador  vertical. Foto de Simon's Model Railway blog

Como cualquier tipo de estación oculta puede esconderse bajo naves industriales, tras los túneles o bajo zonas elevadas, lo que ayuda a dar una idea más estética del paisaje utilizado al no percibirse una aglomeración de composiciones en un espacio reducido. Resulta fácil de aplicar y me parece muy útil.

Casete. Foto de  burrowa.wordpress.com


En el modelismo actual prima el respeto por la reproducción tanto de los modelos como del paisaje.


Eso no puede conseguirse en una maqueta de las "tradicionales", a no ser que dispongamos de muchos metros cuadrados y elijamos una línea muy sencilla con una instalación punto a punto.

Las fiddle-yards nos permiten acoplar nuestras composiciones a una maqueta que necesita menos espacio y que, sin embargo, pretende representar un espacio físico muy real.

Dentro de las limitaciones de este juego de los trenes, este caso podría definirse como la esencia del mismo.

Disfrutar visualmente de unos modelos de calidad con un escenario de calidad.

Lo demás es imaginación, amigos.

RENFE 1950-1980 (5). AÑO 1968.

ÓMNIBUS MADRID-CIUDAD REAL

Los Ómnibus entre Madrid y Ciudad Real no es que se distinguieran por disponer de unos coches de gran calidad. A diferencia del AVE actual que une las dos ciudades, la Renfe colocaba en esas composiciones los restos, más o menos dignos, de su parque de coches de viajeros. Para que se luego se planteen dudas sobre si la calidad del servicio ha mejorado o no. Amigos, la nostalgia es conveniente, pero no nos debe llevar a la negación de la realidad. Valga esta composición auténtica de 1968 para ello.


Una locomotora Mikado tiraba de un Dv y dos verderones de tercera clase. No me extraña que vinieran a tirar fotografías los aficionados extranjeros porque, aunque en todas partes todavía cocían habas, en nuestro país eran de los años veinte y treinta. Resultaban un  poco duras de digerir. 


Para el modelismo ferroviario, en cambio, es una suerte porque para una vez que nos hacen unos coches medianamente decentes, incluso tenemos locomotora real. Así que podemos acoplar a una Mikado de Electrotren, junto con un Dv de Ktrain, a estos dos verderones de tercera de Electrotren. Todavía podían verse con la franja amarilla, creo.

PROBLEMAS CON LOS COMENTARIOS

Como ya dije anteriormente está fallando en Blogger la respuesta a los comentarios. No  es problema mío, pero no puedo responder. Por favor si alguien desea alguna respuesta  a algún tema concreto que me envíe un e-mail a mi correo trenamano@gmail.com y le contestaré, o me indique su correo para poder responder.

Aprovecho para contestar a Jose María.

Por los horarios que indicas posiblemente sería el Tren Nº 1003, que salía de Madrid-P.Pío a las 16:10 con destino Salamanca, Valladolid y Palencia. La llegada estaba prevista en Palencia a las 22:40 horas.
El tren estaba compuesto por cinco miles exclusivamente. La rama de Palencia la formaban un CCD, un AAB y dos CC. La rama de Salamanca un CCD, un AA, un BB y dos CC.


Acabo de comprobar que también están fallando las fotografías que se colocan en las entradas. No sé si es por la pandemia o por saturación de entradas pero Blogger está funcionando mal. Si sigue así, lamentándolo mucho, dejaré de publicar hasta que se solucione este asunto porque no puedo estar pendiente de que las fotos se publiquen correctamente.



COSITAS PARA PASAR EL RATO

En vista de que esto va para largo me he decidido a seguir con la actualización de mi maqueta alemana. La zona del depósito de locomotoras es de las más antiguas que conservo de mi maqueta modular de finales de los años 70. Por aquella época estaba yo muy metido ya con el modelismo de atmósfera y decidí desmontar mi maqueta compacta para pasarme a una modular. Todavía me puedo ver tirando planos a escala 1:87 en un tablero de delineación que me había montado en casa. ¡Qué tiempos!


Como es normal, tanto la técnica como los conceptos han cambiado bastante en estos años y al depósito le convenía un lavado de cara ya que modificar todo el trazado es imposible. Hay que sustituir el terreno formado por masilla de pasta de papel, suavizar el balasto, reorganizar algunos puntos, etc.


Algunos de los elementos que conformaban parte de la infraestructura deben ser modificados, repintados o eliminados para conseguir un aspecto más acorde con el modelismo actual. En esta primera fase de reacondicionamiento pretendo situar todos los elementos para poder observar el aspecto estético y posteriormente, terminar la instalación con los ajustes y patinado definitivo.


La primera medida ha sido sustituir la pasta de madera por planchas que imitan el hormigón y homogeneizar todo el contorno de la placa giratoria y la zona posterior del Bw.

 
Después he introducido cambios en la parte trasera del Bw.
Empezando por los gatos, siguiendo con la placa de vagones, retocando una grúa hidráulica y fabricando un muelle de carga a partir de una plancha, se irá rellenando el espacio con una zona dedicada a inspección y cambio de ejes.
 

 


La primera fase de estas modificaciones está terminada. Ahora hay que acabar de patinar y colocar todos los elementos que conformarán estas zonas. Me temo que me va sobrar tiempo. Sin prisas.
De esta manera aprovecho el tiempo para ir pintando y reformando mientras, como todos, nos mantenemos en el más medieval enclaustramiento. Consuela saber que este invento veneciano de la cuarentena para combatir la peste, afortunadamente y después de 700 años, podemos hacerlo con más higiene y recursos que nuestros antecesores. Un éxito de la humanidad.