En el mundillo del maquetismo existen una serie de términos que conviene aclarar para los que se inician en esta afición. Alguno como el que hoy propongo conviene explicarlo y reflexionar sobre su utilidad.
Si exceptuamos los libros de croquis de circuitos o maquetas que ponen a disposición de los aficionados las marcas comerciales, en donde prima el relleno de la superficie con toda clase de vías, sea cual sea su disposición y en muchos casos sin sentido ferroviario alguno, en la mayoría de las maquetas tipo circuito cerrado aparece la estación oculta. ¿Pero que es eso?
Cuando construimos una maqueta estamos creando un mundo imaginario, un decorado teatral en el que vamos a ofrecer al espectador una farsa. Como en el teatro vamos a esconder y enseñar lo que nos viene bien en cada momento para dar credibilidad a la obra. En una maqueta existirá una parte visible, que debe reflejar la realidad lo más fielmente posible, y otra, oculta o invisible, pero indispensable para dar credibilidad a la primera.
Cuando construimos una maqueta estamos creando un mundo imaginario, un decorado teatral en el que vamos a ofrecer al espectador una farsa. Como en el teatro vamos a esconder y enseñar lo que nos viene bien en cada momento para dar credibilidad a la obra. En una maqueta existirá una parte visible, que debe reflejar la realidad lo más fielmente posible, y otra, oculta o invisible, pero indispensable para dar credibilidad a la primera.
En el croquis se puede apreciar una doble linea oscurecida que separa la parte visible (inferior) de la parte oculta o tramoya (superior). Esa línea marca el fondo del paisaje y como se ve está ligeramente curvada para dar sensación de continuidad.
Observar que con poco espacio se puede disponer de una superficie para explotar una pequeña estación término de forma real. Con unas medidas de 2,40 metros de largo por 0,30 metros de ancho en la parte estrecha recreciendo hasta los 0,60 metros desde la mitad al final, podría desarrollarse un proyecto bastante mejorado respecto al del croquis.
Observar que con poco espacio se puede disponer de una superficie para explotar una pequeña estación término de forma real. Con unas medidas de 2,40 metros de largo por 0,30 metros de ancho en la parte estrecha recreciendo hasta los 0,60 metros desde la mitad al final, podría desarrollarse un proyecto bastante mejorado respecto al del croquis.
Es en la parte oculta en donde, como en una tramoya teatral, se mueven los hilos que permiten que la función continúe en escena. Ahí compondremos nuestros trenes, que aparecerán de acuerdo a la explotación que hayamos previsto para nuestra estación.





